#Encasa: El regreso a la ciudad

Por Ignacia Gómez Durán

Los acontecimientos a los cuales nos hemos enfrentado desde octubre del año pasado, la revolución social y la posterior pandemia, han tenido un fuerte impacto en la percepción propia de la ciudad, el espacio urbano y la forma de habitar de las personas en la esfera de lo privado.

El espacio urbano pasó de ser un lugar de tránsito a transformarse en la plataforma de expresión de las masas, donde la mayor parte de sus actividades tienen cabida. Sin embargo, la pandemia contrapuso este espíritu efervescente y dinámico a lo privado, un “hogar” que en muchos casos no estaba preparado para recibirlas.

A raíz de esto, cada individuo ha tenido que plantearse una nueva forma de desenvolverse en su espacio personal, mutar y adaptarse para poder dotarlo de aquello que lo urbano le brindaba.

El distanciamiento social puso un impedimento en las relaciones interpersonales y la tecnología se presentó como la solución perfecta, donde relacionarse, trabajar y estudiar están a tan solo un clic de distancia.

Sin embargo, el estar más tiempo en un espacio contenido supone para la arquitectura el comenzar a replantearse la forma en que se ha ido formulando la concepción de vivienda. ¿Los espacios que se nos han propuesto para vivir satisfacen nuestras necesidades? ¿O la virtualidad como herramienta de comunicación y de ocio nos permite suplirla?

El encierro nos limita y nos aísla de la realidad exterior, de sus beneficios y problemas, pero nos empuja más allá de lo físico donde las redes sociales y el internet pasan a ser una plataforma de acceso sin límites. Casi pareciera que pudiéramos huir de aquello que nos aqueja, pero es difícil escapar de la desigualdad, el hacinamiento y las practicas inmobiliarias que han ido en desmedro del habitar, cuando un porcentaje importante de la población se encuentra en cuarentena.

Esto complejiza la idea de adaptarse cuando se trata de un entorno mínimo e inhóspito, como es el caso de las micro viviendas, donde no es posible desenvolverse porque el espacio nunca fue pensado para ello. La mesa que hacía de comedor ahora se ha transformado en oficina, en aula. La pelea por el espacio entre las personas que ahí habitan fragmenta su funcionalidad. Nos gusta pensar en un espacio que pueda ser todo y adaptarse a los cambios, pero ha llegado al extremo donde no puede ser nada.

Esta nueva forma de habitar, recluida y personal, de descubrimiento e interacción con un espacio que dialoga con nosotros y su extensión virtual a través de la pantalla, nos llevarán a cambiar. Seremos capaces de identificar las falencias desde nuestra propia experiencia y redefinir nuestras necesidades como humanos que respiran y viven el espacio. Nos complementaremos con lo digital y entenderemos si realmente queremos seguir viviendo de esta forma una vez acabada la pandemia.

Cuando todo termine nos tocará hacernos cargo de estos cuestionamientos, volver a pensar la vivienda para este nuevo individuo. Nos enfrentaremos a una nueva forma de comunicación y de movimiento que no conoceremos sino hasta el regreso a aquello que llamamos urbano – el regreso a la ciudad -.

Un comentario sobre “#Encasa: El regreso a la ciudad

  • el 31 mayo 2020 a las 16:10
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    Excelente artículo, será un reto replantear los espacios propios y comunitarios. Como dices y con toda la razón, la mesa, living comedor, ahora es aula y oficina, definitivamente no seremos los mismos, ni nuestras prioridades serán las mismas después de la pandemia. Nos queda como profesionales, poner nuestro grano de arena a esta nueva realidad que pronto vendrá, a replantear espacios públicos y privados.

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