¿Hacia dónde va la vivienda en Chile? Reflexiones de sus colaboradores

Por Xenia Fuster Farfán, Jorge Inzulza Contardo, Carlos Marin, Ernesto López Morales, Luis Iturra, Consuelo Morales, Viviana Fernández Prajoux y Michael Lukas.

 

Presentamos una columna colectiva escrita por algunos de los autores del libro "¿Hacia dónde va la vivienda en Chile?", quienes se refieren a cuál es el posible aporte del libro para el desarrollo de la política urbano-habitacional en nuestro país

 

Hace más de 10 años vivimos una “revolución reflexiva” en relación a las políticas urbano-habitacionales en Chile. El diagnóstico fue claro: la producción masiva de viviendas no construye hábitat digno. Esta provocación gatilló que una parte importante de las y los investigadores del hábitat nos preguntemos sobre variables como la calidad, la experiencia, las transformaciones cotidianas, las percepciones, las significaciones y las resistencias en relación a la vivienda como elemento constituyente de un sistema que llamamos hábitat residencial.

El libro “¿Hacia dónde va la vivienda en Chile?” no solo describe la situación de la vivienda y el hábitat en Chile, sino que lo hace desde una perspectiva crítica, poniendo el acento en estas experiencias, percepciones y resistencias de los habitantes y actores de la política.

Es así como la noción de “hábitat residencial” se amplía y, a la vez, se afina. Confronta a las políticas urbano-habitacionales con lecturas contemporáneas de temas que le han sido constantes, como son los efectos de sus aplicaciones y la participación de los habitantes como sujetos políticos de los territorios. Y a la vez expone lecturas sobre fenómenos emergentes para esta política, como son la economía urbana, la intervención en contextos post-catástrofe, y la experiencia y modos de habitar en contextos urbanos y rurales.

Todos temas relevantes para una política que no solo construye casas, parques y caminos, sino que (re)construye vidas.

Xenia Fuster Farfán

Estudiante de Doctorado en Estudios Urbanos Laboratoire Architecture, Ville, Urbanisme, Environnement (LAVUE). Universidad de Paris 8

 


Considero que el aporte central del libro es la pertinencia de haber logrado un escrito que reúne el debate académico-profesional coyuntural y contemporáneo sobre el “hábitat residencial” en nuestro contexto nacional. En ese sentido, el libro avanza con una mirada holística y crítica sobre el concepto de vivienda, dejando atrás la visión antaño, entendida básicamente como el dispositivo que dio forma al medio urbano (ciudades). Como concepto más amplio, el libro pone énfasis en los “modos de vida” implícitos en la vivienda y en la relación con el territorio habitado que los propios habitantes le imprimen.  Desde mi aporte capitular, considero que la presencia del plan maestro cobra especial interés para asegurar la relación biunívoca entre la vivienda y su entorno construido y natural. La implementación de éste tipo de instrumento de planificación territorial permitirá re-construir y preservar los entornos residenciales con sus elementos del paisaje implícitos, pudiendo ser éstos, el valle, el bosque, el pie de monte o el borde costero, entre los más singulares de Chile.

Jorge Inzulza Contardo

Académico, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, U. de Chile.

 


En mi opinión, el aporte del libro, radica en la generación de un espacio de reflexión y de análisis de la gestión en el territorio y la aplicación de políticas públicas, en vista a la propuesta del Hábitat Residencial.

Sin lugar a dudas, la posibilidad de visualizar y entender el territorio, en dimensiones que van más allá de lo físico espacial, distinguiendo los ámbitos socioculturales y políticos, constituye un insumo concreto, para dar cuenta de los procesos de complejidad que se presentan en el habitar.

Creo que la alternativa de debatir desde la academia y desde la ciudadanía, configura un valor agregado para diseñar e implementar políticas públicas, con niveles reales de impacto y de mejoramiento de la calidad de vida de las personas.

La brecha y los desafíos pendientes, en el marco de la sociedad de la información, son enormes y nos plantea un espacio abierto, no exento de dificultades, en el que debemos operar. Así, la necesidad de sustentabilidad de las iniciativas de intervención urbano-habitacionales y el fomento de la gobernanza en el territorio, se configuran en directrices que marcan el norte de la acción pública, privada y académica, sobre las cuales urge discutir y proponer nuevas fórmulas.

Carlos Marin

Asistente social, Universidad Tecnológica Metropolitana. Magíster Hábitat Residencial Facultad de Arquitectura y Urbanismo Universidad de Chile.

 


Acercándonos a la tercera década del presente siglo, nuestro país muestra avances, enfrenta desafíos nuevos, y mantiene otros históricos (sin resolver) en materias habitacionales y urbanas. Hoy tenemos una institucionalidad democrática afianzada, pero la participación social parece más una intención que una efectiva realidad. Diversas formas de desigualdad socio-espacial son aún hechos cotidianos. Regularmente presenciamos una serie de fragilidades ante desastres socio-naturales. Un amplio espectro de agentes sociales (étnicos, pobres, discapacitados) y demandas provenientes de espacios regionales son a menudo desoídos. En general, existe un dominio del capital inmobiliario privado, anormalmente acrecentado, que modifica a voluntad nuestros entornos urbanos, muchas veces con pérdidas patrimoniales y ambientales considerables. El presente libro surge desde este escenario complejo. Sin duda, se trata de una contribución histórica, que aporta críticas y a la vez provee de ideas para un Chile más acorde con demandas habitacionales y urbanas, actuales y futuras. El Instituto de la Vivienda celebra sus 30 años de trayectoria ininterrumpida con este volumen editado, de alta calidad, escrito desde las variadas perspectivas investigativas y marcos de acción de sus distintos autores. Se trata de un intento genuino de responder a la pregunta de qué política urbano-habitacional queremos para las próximas décadas en Chile.

Ernesto López Morales

Investigador del Departamento de Urbanismo U. de Chile y del Centro de Estudios del Conflicto y la Cohesión Social

 


Preguntarse por el camino de la vivienda, y en específico de estos autores, de la vivienda de interés social en el Chile de hoy, reconoce su posición central en la discusión urbana contemporánea. En un nivel urbanización como el actual los desafíos de las ciudades se han puesto en torno a la idea de infraestructura que fomente la conectividad física o la “inteligencia” de las ciudades. Sin desconocer la importancia de esto, la vivienda ha estado presente en nuestra cultura y desarrollo como sociedad mucho antes de estos dos conceptos y, sin embargo, la discusión sobre su rol en esta nueva ciudad chilena contemporánea ha sido relegado a una discusión de operación de mercado.

La importancia de una publicación como esta, radica en poner en discusión temas centrales para el desarrollo de la vivienda que van más allá de considerarla como un mero artefacto que satisface una demanda, sino que permite comprender cómo desde la discusión de su diseño es posible aportar con la construcción de una sociedad más justa e inclusiva que considere a la vivienda más allá de su valor comercial y de uso, para ponerla como uno de los pilares fundamentales sobre los cuales buscar y construir la equidad y justicia urbana.

Luis Iturra y Consuelo Morales

Arquitecto, Magíster en Hábitat Residencial, Universidad de Chile. DPhil student Transport Studies Unit, School of Geography and the Environment, University of Oxford. Socio de Independientestudio.
Arquitecta, Universidad de Chile. Socia de Independientestudio.

 


En primer lugar yo creo que el mayor aporte del libro es haber hecho posible la convocatoria a una diversidad de profesionales y académicos de distintas disciplinas y especialidades.

En segundo lugar, creo que al igual que cuando el INVI instaló y promovió el análisis y estudio de la “vivienda como proceso” y no como producto, este libro se presenta con una apertura de mirada en relación a lo urbano/habitacional. Especial atención me parecen el capítulo II de Participación Ciudadana y el capítulo IV de Hábitat y modos de habitar. Creo que ambos están íntimamente ligados, se plantea que “al centro de la construcción del hábitat residencial se encuentra el habitante” pero “los habitantes tienen distintos modos de habitar”, ya sea por donde viven, por sus orígenes, por su momento en la vida, etc. por tanto demandan un hábitat que reconozca dicha diversidad.

Sin embargo, la incorporación del habitante en el proceso de construcción social de su hábitat sigue siendo uno de los mayores desafíos de la política urbano-habitacional. Los nuevos programas habitacionales pensados desde una lógica inmobiliaria no abren reales espacios para que el habitante se transforme en actor principal de la construcción de su hábitat y desarrolle los modos de habitar que más se acomoden a su momento y realidad, física y social. Así mismo se requiere un mayor empoderamiento del habitante para que pueda efectivamente dar una pelea en igualdad de condiciones para hacer posible la construcción de ese hábitat diverso y particular que responda de la mejor forma a sus expectativas y sueños.

Viviana Fernández Prajoux

Académica, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile

 


El principal aporte del libro tanto en términos conceptuales y con vista a la discusión y formulación de políticas públicas es su aproximación multidimensional y multiescalar a la cuestión del hábitat residencial. Este último concepto ya significa una apertura, contextualización y profundización del concepto de vivienda que en el pasado más bien se miraba y analizaba en clave de objeto arquitectónico. En contraposición, las contribuciones del libro apuntan a tomar en cuenta las complejidades de entender, respetar y coproducir los diversos modos de habitar en sus distintas escalas, desde el cuerpo y el barrio sobre la ciudad a la región. Desde una mirada crítica a las políticas públicas y prácticas de construcción y planificación existentes se constata que hacen falta más y mejor participación, el reconocimiento de distintas subjetividades, necesidades y modos de habitar, una descomodificación de la producción y una destecnocratización de la planificación del hábitat residencial. Hacen falta más libros como este para alimentar un debate urgente y necesario.

Michael Lukas

Profesor Asistente, Departamento de Geografía Facultad de Arquitectura y Urbanismo

 

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