Machalí, signos de la ciudad neoliberal en una ciudad intermedia

Por Alberto Gómez Arancibia, Magíster en Hábitat Residencial.

En el rápido crecimiento urbano de Machalí, una ciudad intermedia al sur de Santiago de Chile, se evidencian variados signos de la ciudad neoliberal, principalmente la predominancia de la operación del mercado por sobre la presencia del estado y la ciudadanía en la construcción del hábitat. El desarrollo urbano reciente está afectando directamente la calidad de vida de la comunidad, detonando la conformación incipiente de movimientos ciudadanos.

Machalí (53.118 habitantes) ha experimentado un importante crecimiento urbano en las últimas dos décadas, pasando de ser una ciudad pequeña a una ciudad intermedia en conurbación con su vecina Rancagua[1]. La ciudad aún es dependiente o “dormitorio” pues gran parte de su población debe desplazarse a otras comunas, principalmente Rancagua y Santiago, para acceder a empleos, educación y ocio.

En el contexto de la ciudad neoliberal o de modernización capitalista[2], caracterizada entre otros aspectos por la fuerte participación del sector privado por sobre la gestión del estado y los gobiernos locales; la construcción del hábitat a partir de productos inmobiliarios privados; la gentrificación y la segregación residencial; Machalí presenta signos que evidencian cómo estas lógicas han condicionado la construcción del hábitat residencial.

Signos de la ciudad neoliberal

A través de recorridos por el nuevo Machalí, es decir, la ciudad conformada por las urbanizaciones recientes que han dado origen a la conurbación, se observan evidencias del predominio de la iniciativa privada en la construcción de un hábitat discontinuo y desarticulado. Los signos hallados se han dividido en 3 enunciados:

Espacios públicos versus espacios privados

Los principales espacios de ocio y esparcimiento de Machalí se han trasladado a lugares con actividades que involucran consumo y pago. En contraposición los antiguos espacios de la comuna se han deteriorado y los nuevos espacios públicos se han reducido a ejes viales para vehículos motorizados que ponen en un segundo plano al peatón y otras formas de movilidad.

figura 1figura 2Figura 1. La Casona Sanchina se ha constituido en uno de los centros de ocio y entretención, un nuevo “espacio público” para Machalí / Figura 2. En contraposición los espacios públicos de la conurbación están poco consolidados u obsoletos. Fotografía de la plaza de acceso que une Machalí con Rancagua.

Las nuevas centralidades de la comuna son pequeños lugares de comercio que concentran supermercados, farmacias, restaurantes y tiendas con artículos exclusivos orientados a ciertos segmentos de la población. Estos nuevos centros han desplazado al centro histórico y su plaza, que a pesar de haber sido remodelada recientemente presenta un deterioro creciente como conjunto urbano.

El hábitat residencial como producto inmobiliario: los condominios cerrados son el producto principal. Vendidos como conjuntos listos para ser habitados, están lejanos del concepto tradicional de barrio como construcción social a lo largo del tiempo, desincentivando la organización comunitaria y generando separación física entre conjunto y conjunto. Cada “barrio” se cierra al entorno, produciendo discontinuidad en la trama vial llegando al extremo, también por falta de planificación, de que la ciudad dependa casi de una sola vía para su conexión con Rancagua. A pesar del colapso vial se siguen construyendo nuevos barrios en el sector.

figura 3figura 4Figura 3. Los “nuevos barrios” son conjuntos que se venden en verde  / Figura 4. La Avenida San Juan es una de las dos vías que conecta a Machalí con Rancagua. Fotografía tomada a las 8 am. Las características de la vía hacen que se superpongan distintas formas de movilidad (Peatón, bicicletas y vehículos motorizados)

Un incipiente movimiento ciudadano

Como consecuencia de la insuficiente participación del estado y del gobierno local en la planificación del crecimiento urbano se ha producido un problema creciente de conectividad vial entre Machalí y Rancagua. Actualmente sólo existen dos vías disponibles para entrar y salir de la ciudad. Esto, sumado al uso de masivo del automóvil particular en desmedro del transporte público y la bicicleta, ha generado una saturación vial progresiva que crece año a año conforme se construyen más y más viviendas. Los tiempos de viaje han aumentado considerablemente y con ello el descontento de los habitantes quienes manifiestan ver afectada su calidad de vida, llegando a comparar su situación con metrópolis cómo Santiago. Espontáneamente a través de las redes sociales como twitter o facebook se ha manifestado el descontento, tomando forma a través del hashtag #TacoMachali.  A partir de ello se ha convocado a reuniones ciudadanas para exigir soluciones a las autoridades. Como resultado se ha conformado una mesa de trabajo que involucra a los alcaldes de Machalí, Rancagua y representantes de la comunidad.

figura 5figura 6Figuras 4 y 5. Registro del movimiento ciudadano en las redes sociales y en la prensa local

Con escasa planificación y un crecimiento conducido por el desarrollo inmobiliario privado esta ciudad de origen rural ha modificado su imagen y estructura, presentando rasgos comparables con grandes ciudades o metrópolis. La exploración de este fenómeno permite abrir distintas dimensiones o líneas investigativas como por ejemplo una dimensión espacial relacionada con el desarrollo de la estructura urbana y el espacio público; otra cultural, vinculada con las formas de habitar y desplazarse por ciudades en crecimiento; y también una social en el sentido de los movimientos ciudadanos emergentes producto de los conflictos urbanos de una ciudad en transformación. Finalmente se concluye que para el desarrollo sustentable y sostenible de ciudades intermedias el rol de los gobiernos locales y la ciudadanía debe reposicionarse, asumiendo un papel más activo y participativo en la planificación del crecimiento urbano.

[1] Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) la ciudad contaba con 29.694 habitantes el año 2002, llegando a 46.975 habitantes el año 2012, un incremento de casi 60% en 10 años.

[2] En Chile De Mattos entre otros autores han estudiado y analizado las transformaciones de las ciudades, principalmente metrópolis, a partir de la modernización capitalista basada en la globalización de la economía, las nuevas tecnologías y nuevas formas de producción.

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