Foto-ensayo: “Formas y experiencias de hábitat de los Tarahumaras” por Nathalie Franquebalme y Mónica Rangel

01nath-2nath-11nath-1nath-3nath-7Cuenta la leyenda, que las barrancas de la sierra Tarahumara se formaron durante la creación del mundo, cuando las piedras aún no cuajaban y eran maleables. Lo cual dió origen a esta espectacular red de cañones sobre una extensión de 60,000 km2. que hoy conocemos como Chihuahua al noroeste de México. Y es en este esplendoroso, imponente y majestuoso lugar con sus climas y condiciones naturales muy extremas, en donde viven …. o más bien sobreviven nuestros indígenas Tarahumaras….

La comunidad que se asentó ahí, se conoce hoy en día como Tarahumara o Rarámuri, nombre que surge después de la colonización española, ya que este grupo de personas no formó parte del mestizaje y de la evangelización por su fuerte identidad y arraigo con su propia cultura. Cuando se intentó someter a los tarahumaras ellos actuaron violentamente en contra del movimiento de evangelización. La palabra significa entonces “gente en oposición al hombre de barba”. Los razgos físicos de esta población son muy definidios. En el caso de los hombres la esbeltez y musculatura son los rasgos que más los identifican; las mujeres se caracterizan por su baja estatura. Ambos tienen caras ovaladas, ojos negros y narices rectas. Su vestimenta corresponde completamente al clima y a la costumbre de caminar largos trayectos durante varios días. Las mujeres por ejemplo, visten al día de 3 a cuatro faldas con “doble vista” una encima de otra para poderlas aprovechar durante muchos días, cubren el pelo con un chal y utilizan un cinturón característico conocido como “pukera”. Los hombres visten una banda en la cabeza conocida como “Kowera”, huaraches, y una camisa.

Los Tarahumaras son muy apegados a sus costumbres y estilo de vida. Realizan fiestas constantemente las cuales se van moviendo de lugar dependiendo la época del año, es por esto que el patrón de asentamiento de los Tarahumaras se considera disperso y móvil, aunque también este patrón se ve afectado en la migración que realizan cada año, cuando llega el invierno se mudan de la cumbre a las cuevas en las barrancas, donde tienen un mayor protección del frío. Es común ver los ranchos abandonados en invierno, pero en verano se vuelven a ocupar. Pocos viven en las cuevas; los muros de piedra los protejen mejor de los vientos y de las lluvias e impiden la entrada a los animales. En las barrancas predominaba las construcciones de piedra y lodo por la escasez de madera. Los hogares, por familia, consisten de dos habitaciones generalmente pero a veces la cocina es también comedor, recamara y sala. La única puerta la abren en el centro del muro.

Su idioma es dulce y abundante en palabras que hacen referencia a sus costumbres y su entorno. Las artesanías forman parte de sus costumbres, y siguen utilizando los utensilios de sus abuelos como metates, jícaras, molcajetes y vasijas de barro, para desarrollarlas y como elementos de diario. Son muy buenos tejedores y producen cobijas de lana, de diseño sencillo pero excelente calidad que les proporcionan calor durante el rudo Invierno en los cañones.

Se cuenta de ellos que guardan uno de los grandes secretos de la humanidad : correr grandes distancias sin parar, sin esfuerzo ni cansancio alguno, en los peores terrenos y sin llevar calzado apropiado. Según investigaciones de la “Human Evolutionary Biology” en la Universidad de Harvard, esta cualidad se debe a que ellos han conservado los hábitos de vida de los hombres prehistóricos: correr para cazar y correr para huir y son capaces de recorrer 200km en un día.


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